El Subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell dejó en claro que las partículas de este polvo pueden alojarse en la tráquea o los broncos y provocar complicaciones en personas con enfermedades respiratorias crónicas, como bronquitis crónica, enfisema, asma o el propio COVID-19, así como también en personas con enfermedades cardíacas.