
La exdiputada local de Morena Alba Cristal Espinoza Peña, expresidenta del Congreso de Nayarit, reapareció este martes en Facebook con un mensaje sobre el liderazgo, meses después de que se cerrara el proceso penal que se le siguió por presunto peculado.
En su publicación escribió: «El liderazgo no te lo da un puesto, no te lo genera las redes sociales y mucho menos “estructuras” a las que les prometen y “cilindran” sin responsabilidad alguna. El liderazgo se construye con años, trabajo, constancia y sobre todo valores de congruencia de actuar y hablar... Las personas no tienen dueño. El principio para mejorar es aceptar que existen áreas de oportunidad y crecimiento para llegar a buscar ser un liderazgo real. Tardes familia!»
Hasta la tarde, la publicación sumaba 169 reacciones y 42 comentarios.
Espinoza Peña presidió el Congreso del Estado y la Comisión de Gobierno Legislativo desde agosto de 2021, como la primera mujer en encabezar el Poder Legislativo nayarita, hasta que el 7 de noviembre de 2023 fue removida del cargo con el voto de 11 de los 15 diputados de su propia bancada, en medio de sus aspiraciones a la presidencia municipal de Tepic. Días después, la diputada Selene Cárdenas pidió que se auditara su gestión.
La auditoría de la Auditoría Superior del Estado de Nayarit (ASEN) derivó en una carpeta de investigación de la Fiscalía General del Estado. En agosto de 2024, la exlegisladora no se presentó a dos audiencias de imputación, y fue hasta septiembre cuando acudió ante una jueza de Control en Tepic, amparada por una suspensión de la justicia federal.
El 10 de septiembre de 2024 fue vinculada a proceso por su probable intervención en los delitos de peculado, ejercicio indebido de funciones, abuso de autoridad y tráfico de influencias en agravio del Congreso. Según la acusación, se habrían dado de alta trabajadores que no laboraban en el Legislativo y desviado recursos mediante vales de gasolina, con un presunto daño de más de 30 millones de pesos. La jueza le impuso firmar cada 15 días, una garantía de más de 3 millones de pesos y la prohibición de salir del país, por lo que siguió su proceso en libertad; ella sostuvo entonces que no había delito que perseguir.
El caso dio un giro en 2026. De acuerdo con lo expuesto en audiencia, en febrero la ASEN, la misma institución cuya auditoría originó la investigación, remitió a la Fiscalía cinco expedientes en los que concluyó que no existían elementos suficientes para imputarle faltas administrativas por su gestión ni una afectación al Congreso.
Con base en esa determinación, el 5 de junio de 2026 la propia Fiscalía, a través de su área especializada en combate a la corrupción, solicitó a un juez de Control el sobreseimiento de la causa, petición a la que se sumaron los abogados del Congreso del Estado. El juez decretó la extinción de la acción penal, lo que equivale a una sentencia absolutoria, y levantó las medidas cautelares.
Ni la Fiscalía ni el Congreso presentaron recurso de apelación dentro del plazo legal, por lo que la absolución de Espinoza Peña quedó firme.






