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Periodista asesinado en Tepic: un llamado desesperado por la protección de la prensa

En una escalofriante muestra de violencia contra la libertad de prensa, la madrugada de hoy se descubrió un cuerpo embolsado en un camino que lleva a la Población Huachines, en Tepic. Una cartulina clavada con un cuchillo al cuerpo llevaba un mensaje ominoso: “Publiquen lo que quieran, pero con la familia no se metan”. Esta trágica escena revela las consecuencias mortales que pueden enfrentar los periodistas en México.

El cuerpo fue encontrado gracias a una llamada de emergencia al número 9-1-1, alertando a las autoridades locales. Al llegar al lugar, a unos 500 metros de la carretera federal 76, los uniformados se encontraron con un bulto envuelto en bolsas de plástico y cinta adhesiva. La cartulina clavada con un cuchillo al bulto llevaba un mensaje que deja entrever la brutalidad y la impunidad que rodea estos crímenes.

Las autoridades acordonaron la zona en un radio de más de 150 metros para evitar que los medios de comunicación difundieran la noticia. Los peritos de los Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Nayarit recolectaron evidencias para la investigación correspondiente. El Servicio Médico Forense se encargó del levantamiento del cuerpo para los trámites legales. Asimismo, la Agencia de Investigación Criminal tomó nota de los hechos para dar inicio a la pesquisa y encontrar a los responsables.

La víctima ha sido identificada como Luis Martín Sánchez Iñiguez, un periodista con una larga trayectoria en el campo y corresponsal actual de La Jornada, uno de los principales medios de comunicación a nivel nacional. Lamentablemente, Sánchez Iñiguez fue secuestrado el pasado 5 de julio en la zona del Armadillo, sumándose así a la lista de periodistas desaparecidos,  y otros tres reporteros que enfrentan amenazas sin recibir la protección necesaria para ellos y sus familias. Además, las carpetas de investigación correspondientes a estos casos han mostrado pocos avances por parte de los Agentes del Ministerio Público asignados.

Este nuevo asesinato nos recuerda la urgente necesidad de proteger a los periodistas y garantizar su seguridad en el ejercicio de su labor informativa. La libertad de prensa es un pilar fundamental de cualquier democracia y es responsabilidad de las autoridades garantizar un entorno seguro para los profesionales de los medios. La impunidad y la violencia solo logran silenciar las voces que buscan la verdad y la justicia. Es hora de decir “¡Ya basta!” y exigir acciones concretas para detener esta violencia y proteger a quienes informan a la sociedad.

Con información de César Gutiérrez.